Welcome to our store
¿Se pueden mojar las alpargatas de esparto? Todo lo que debes saber antes de hacerlo o de que llegue una tormenta inesperada
Esta es una de las preguntas que más nos llegan, y tiene sentido: las alpargatas son el calzado del verano, el verano incluye playa, piscina y chaparrones inesperados, y nadie quiere destrozar un par de alpargatas por no saber qué puede aguantar y qué no. La respuesta corta es que depende del material, del acabado y de cuánto agua estamos hablando. La respuesta larga, aquí.
El enemigo número uno: la suela de esparto sin tratar
El esparto natural es una fibra vegetal resistente y duradera, pero tiene un punto débil claro: si se empapa completamente y se seca mal, puede deformarse, ablandarse o en casos extremos desarrollar mal olor. Eso no significa que no puedas cruzar un charco con tus alpargatas. Significa que no deberías sumergirlas ni dejarlas empapadas sin secarlas bien después. Una lluvia ligera o el suelo mojado del chiringuito no son un problema. Pasear por la orilla del mar durante horas, sí puede serlo.
La diferencia entre materiales: qué aguanta mejor
No todas las alpargatas son iguales frente al agua. Los modelos con suela de esparto natural y parte superior de lona o lino son los más delicados con la humedad: absorben con facilidad y necesitan tiempo de secado. Los modelos con piel en la parte superior aguantan bastante mejor porque la piel repele el agua con más eficiencia que la tela. Y los modelos con suela de esparto reforzada o tratada tienen una resistencia considerablemente mayor a la humedad puntual.
Para playa o piscina, lo más inteligente es elegir un modelo con suela de goma o caucho, que no absorbe el agua y se seca rápido. Para el día a día, la suela de esparto tratada es más que suficiente para cualquier imprevisto.
Cómo proteger tus alpargatas antes de que llueva
La mejor solución es preventiva: un spray impermeabilizante específico para esparto y materiales naturales aplicado antes del primer uso crea una barrera que repele el agua sin alterar la textura ni el color. Se puede reaplicar al principio de cada temporada. Es el mismo principio que con una chaqueta de ante o una mochila de lona. Un gesto de diez minutos que alarga la vida del producto considerablemente.
Si tus alpargatas ya se han mojado, el protocolo es sencillo: retira el exceso de agua con un trapo seco, da forma a la suela con la mano si se ha deformado ligeramente y déjalas secar al aire, lejos del sol directo y lejos de fuentes de calor. El sol directo puede resecar y agrietar la fibra. El calor forzado puede deformar la suela. Paciencia y ventilación son lo que necesitan.
Para los festivales y los imprevistos: qué modelo elegir
Si sabes que vas a estar en un festival, en una verbena o en cualquier evento donde el suelo puede mojarse o ser irregular, elige un modelo con suela más gruesa y cerrada. Las cuñas de plataforma con suela de esparto gruesa tienen más superficie de contacto con el suelo y aguantan mejor en condiciones difíciles. Una alpargata plana muy fina puede ser menos estable en suelo mojado. La practicidad también es parte del estilo.